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La primitiva
capilla de San Blas levantada en una de las primeras parroquias
del Cusco (primera mitad del siglo XVI, en 1562, erigida por
disposición que hace cumplir el Corregidor del Cusco
Polo de Ondegardo quien fue cronista, siendo Obispo del Cusco
Fray Juan de Solano), capilla que luego se fue trasformando
paulatinamente en una construcción mayor, que luego
del terremoto del 31 de marzo del año de 1650 se convirtió
en un templo importante que comenzó a ser decorado
con suntuosas obras de arte.
El barrio está situado en el mismo emplazamiento del
antiguo barrio inca de T'oqokachi. Su arquitectura es de nave
corrida con planta de cruz latina, con una fachada simple
y un campanario de espadaña. Guarda en su interior
una rica colección pictórica donde sobresale
la serie del autor cusqueño Fabián Pérez
de Medina, sobre la vida y milagros de San Blas, obispo mártir.
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Además existen tres capillas con sus respectivos retablos,
una sacristía, una capilla del Santísimo, un depósito,
un retablo lateral, un retablo mayor, todos de estilo barroco, un
coro alto con un barandal de cala acartonada.
Sobresalen dentro de este monumento, algunos valores artísticos
como son un lienzo de la resurrección de Lázaro, obra
del maestro Diego Quispe Tito y el mundialmente conocido púlpito
de San Blas, tallado en madera de cedro cusqueño, realizado
por un maestro indígena donde se aprecia una exquisita exornación
que evidencia un profundo conocimiento teológico.
Dado que el autor se basó en las indicaciones del autor ideológico
de esta obra, quien fuera el canónigo Juan Bravo Dávila
y Cartagena, coetáneo de uno de los más ilustres escritores
cusqueños, el canónigo Juan de Espinosa y Medrano.
Su talla es de estilo barroco, vulgarmente mostrada como obra realizada
en un solo tronco de cedro, mas en realidad son una serie de piezas
estaquilladas con espinas de gigantón (el conocido cactus
San Pedro). Este púlpito al parecer llevó entre cinco
y diez años crearlo, posee más de 70 figuras diferentes
y se encuentra dividido en tres partes: la taza, el antepecho y
el tornavoz.
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