La Capilla

En origen el oratorio de esta morada fue otro. Cuando se realizaron las refacciones se unieron tres ambientes que se convirtieron en lo que hoy en día es la capilla del Palacio Arzobispal, donde se puede apreciar exquisitas obras de arte, como son:

El retablo mayor de la capilla, de estilo barroco, labrado en madera de cedro y dorado a la hoja de oro de 22 quilates, de una talla muy fina y elaborada, que pertenecía en origen a la capilla de la hacienda de Huaraypata de donde fue trasladado y colocado en el emplazamiento que hoy en día se encuentra (hacienda ubicada a unos 60 kilómetros hacia el sur por el camino que conduce a Puno y Arequipa, antigua propiedad del Arzobispado del Cusco hasta las expropiaciones agrarias de los años 1970).

En este ambiente podemos apreciar, además del retablo antes mencionado, tres ventanas con sus respectivos vitrales realizados entre los años 1960 a 1970, uno de ellos representa al Señor de los Temblores y a la fachada de la catedral; el segundo la Virgen de la Inmaculada inspirado en Murillo y abajo el escudo heráldico del Cusco. Luego una colección de seis pequeños cuadros que representan a la vida de la Virgen María y Jesús Niño, obras pintadas por el maestro cusqueño Marcos Zapata; es notoria la presencia de un pequeño órgano a fuelles, este fue el primer órgano traído a América el Sur para la catedral del Cusco, sobre los fuelles se aprecian dos leones de bronce. El techo posee un artesonado elaborado en madera de cedro casetonado.

También se ven en esta sala varias pinturas de gran factura como son:

- "Cristo Crucificado", de estilo maniero-tenebrista, obra realizada por el maestro español Alonso el Cano, más conocido como el Granadino.
- "La Virgen de la Inmaculada" de estilo barroco, con influencia de la escuela española, contornada de querubines portando los símbolos de la Letanía Lauretana;
- Dos cuadros de Santas Vírgenes Mártires, las cuales por el tipo de vestimenta, la técnica, y en general por el estilo muestran una gran influencia del estilo español, una de ellas representa a "Santa Catalina de Alejandría" apoyando una espada sobre la cabeza decapitada de un Rey, la siguiente representa a "Santa Bárbara" mostrando una torre en llamas en la parte posterior.
- "La Virgen de la leche" que esta dando de lactar a Jesús niño.


 
    
La Capilla del Museo, al fondo resalta el retablo del siglo XVIII, en ella encontramos parte de la serie "La Vida de la Virgen y el Niño". Al mirar con detalle, es imposible no detener la mirada en el cuidadoso trabajo del techo característico de la Capilla.



 
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